
HABITOS ATÓMICOS – James Clear
Los hábitos moldean tu identidad (y viceversa): debes saber que cambiar tus hábitos es desafiante por dos motivos: 1) tratamos de cambiar algo que no es lo que debemos cambiar y 2) tratamos de cambiar nuestros hábitos de una manera equivocada.
Existen 3 niveles en que los cambios pueden ocurrir:
- Cambiar tus resultados: Se trata de lo que obtienes
- Cambiar tus procesos (hábitos y sistemas): Se trata de lo que haces
- Cambiar tu identidad (creencias): Se trata de lo que crees, lo más profundo.
La alternativa apropiada es construir hábitos basados en cambios de identidad. Con este planteamiento empezamos a enfocarnos en quién queremos llegar a ser. Si las personas nunca cambian la manera como se conciben a sí mismas, y no se dan cuenta de que su vieja identidad puede sabotear sus planes de cambiar. La conducta que no es congruente con el yo, no será duradera.
La forma máxima de motivación intrínseca se da cuanto un hábito se convierte en parte integral de tu identidad. Una cosa es decir “soy el tipo de persona que quiere esto”; otra cosa muy distinta es poder decir “soy el tipo de persona que es esto”.
- La meta no es leer un libro, la meta es convertirse en lector
- La meta no es corre un maratón, la meta es convertirse en corredor.
- La meta no es aprender a tocar un instrumento, la meta es convertirse en músico.
Cuanto tu conducta y tu identidad están completamente sincronizadas, ya no intentas lograr cambios de conducta. Simplemente estás actuando como la persona que tú crees que eres.
El proceso de dos pasos para cambiar tu identidad
Tus hábitos, por supuesto, no son las únicas acciones que influyen en tu identidad, pero por virtud de su frecuencia, suelen terminar siendo las más importantes.
La manera más práctica de cambiar quién eres, es cambiar lo que haces. De ahí que cada hábito no solo te ayuda a obtener resultados, también te enseña algo mucho más importante. Te enseña a confiar en ti mismo.
El proceso de cambio de identidad es:
- Decide qué tipo de persona quieres ser: ¿Qué deseas representar? ¿Qué tipo de principios y valores quieres defender? ¿En quién quieres convertirte?
- Demuéstratelo a ti mismo mediante pequeñas victorias continuas: ¿Quién es la persona que puede obtener los resultados que quiero alcanzar? ¿Qué tipo de persona puede iniciar una nueva empresa exitosa? Tus hábitos moldean tu identidad y tu identidad moldea tus hábitos. El enfoque debe estar siempre en convertirse en el tipo de persona que puede alcanzar una meta, no en la meta en sí.
Los hábitos consisten en convertirse en alguien “tus hábitos importan porque te ayudan a convertirte en el tipo de persona que deseas ser”
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Cómo construir mejores hábitos en cuatro pasos sencillos
¿Por qué nuestro cerebro desarrolla hábitos?
Porque un hábito es una conducta que se ha repetido lo suficiente como para volverse automática. Tus hábitos son justamente una serie de soluciones automáticas que resuelven los problemas y presiones que enfrentas regularmente. Jason Hreha escribió: “Los hábitos son, simplemente, soluciones confiables a problemas recurrentes que surgen a nuestro alrededor.
En cierto sentido, un hábito es simplemente la memorización de los pasos que seguiste previamente para resolver un problema.
El proceso de construir un hábito puede dividirse en 4 pasos:
- La señal: Desencadena el proceso en tu cerebro que inicia determinada conducta. Se trata de una pequeña porción de información que anticipa la recompensa.
- Los anhelos: La fuerza motivacional que hay detrás de cada hábito.
- La respuesta: El hábito que realizas, el cual puede ser un pensamiento o una acción.
- La recompensa: Es la meta final de cada hábito.
Nosotros perseguimos las recompensas porque nos sirven para dos propósitos:
1). Nos satisfacen: Las recompensas nos brindan contento y alivio para nuestros anhelos
2). Nos enseñan: Que acciones vale la pena recordar para el futuro.
Recapitulemos: si una conducta resulta insuficiente en cualquiera de las 4 etapas, no se convertirá en un hábito, Cuando eliminas la señal, tu hábito nunca va a comenzar. Reduciendo el anhelo, no encontrarás suficiente motivación para actuar. Si la conducta es demasiado difícil, no serás capaz de realizarla. Y si la recompensa es incapaz de satisfacer tu deseo, entonces no habrá una razón para que la repitas en el futuro. Sin los primeros 3 pasos, la conducta no ocurrirá. Sin el cuarto paso, la conducta no se repetirá.
Las cuatro leyes del cambio de conducta
Recuerda tus hábitos moldean tu identidad (y viceversa).
Entonces cuando requieras hacer cambios en tu comportamiento, simplemente pregúntate a ti mismo.
- ¿Cómo lo puedo hacer obvio?
- ¿Cómo lo puedo hacer atractivo?
- ¿Cómo lo puedo hacer sencillo?
- ¿Cómo lo puedo hacer satisfactorio?
Primera Ley: Hacerlo Obvio
Carl G. Jung decía: “Mientras no logres transformar lo inconsciente en consciente, lo inconsciente guiará tu vida y tú lo llamarás destino”
El registro de los hábitos
Entre más automática se vuelve una conducta, hay menos probabilidades de que pienses en ella de manera consciente. Muchos de los fracasos de nuestro desempeño se pueden atribuir a la falta de autoconciencia.
Una de las alternativas es el proceso conocido como Pointing and Calling (señalar y nombrar), el cual es un sistema de seguridad diseñado para reducir errores y consiste en seguir un ritual de señalar diferentes objetos y decir en voz alta diversas instrucciones. Cada detalle es identificado, señalado y nombrado en voz alta.
Otra alternativa es el registro de los hábitos es un ejercicio sencillo que puedes usar para estar más consciente de tus conductas habituales.
Una vez que tengas la lista completa, analiza cada conducta y pregúntate si se trata de un buen hábito, de un mal hábito o de un hábito neutro. Marca al frente de cada uno, un +, – ó = respectivamente, dependiendo de la situación y tus metas.
Pregúntate frente a cada hábito “¿Esta conducta me ayuda a convertirme en la persona que quiero llegar a ser? ¿Este hábito es un punto a favor o en contra de mi identidad deseada? Los hábitos que refuerzan tu identidad deseada son usualmente buenos.
El primer paso para cambiar los malos hábitos es mantenerse atento para identificarlos, también utilizar el sistema de señalar y nombrar en tu propia vida. Di en voz alta la acción que piensas realizar y cuál será el resultado.
Escuchar la descripción de tus malos hábitos en voz alta hace que sus consecuencias parezcan más reales.
