
La verdad acerca de talento (Cuándo los genes importan y cuando no)
Las tácticas avanzadas para maximizar tus posibilidades de éxito, implican elegir el campo de competencia apropiado. Los hábitos son sencillos de realizar, y es más satisfactorio mantenerlos cuando son compatibles con tus inclinaciones o habilidades naturales. Todas las personas nacemos con distintas habilidades.
La fortaleza de la genética también es tu debilidad. Los genes no pueden cambiar fácilmente, lo que significa que proveen una ventaja muy poderosa en situaciones favorables y una desventaja muy seria en situaciones desfavorables. Y esta es la razón por la cual, si realmente quieres destacar, seleccionar el lugar apropiado para hacerlo es realmente crucial. Los genes determinan tus áreas de oportunidad.
Para responder a las preguntas de ¿Cómo puedo descubrir cuáles son las posibilidades que juegan a mi favor? ¿Cómo identifico las oportunidades y los hábitos que son apropiados para mi? Primero en entender tu personalidad.
Cómo influye tu personalidad en tus hábitos
Tu cúmulo único de rasgos genéticos te predispone a tener una personalidad en particular. Tu personalidad está formada por un grupo de características que se mantiene presente de manera consistente ante situaciones diversas.
El mensaje que debes llevarte consiste en que es importante desarrollar hábitos que funciones con tu personalidad. No tienes que desarrollar los hábitos que todos te dicen que desarrolles. Elige el hábito que mejor te siente, no el más popular.
Hay una versión de cada hábito que puede proporcionarte alegría y satisfacción. Encuéntralo. Los hábitos deben ser agradables para que sea posible mantenerlos. Esta es la idea central de la Cuarta Ley.
Ahora te relacionamos las tácticas avanzadas: maximizar tus posibilidades de éxito y por ello dirigimos nuestra atención a encontrar y diseñar situaciones en las que tengas una ventaja natural.
Cómo encontrar un juego en el que las probabilidades estén a tu favor

¿Cómo se elige el hábito correcto? El primer paso consiste en hacer lo que aprendimos en la tercera Ley: hacerlo sencillo. En muchos casos, cuando la gente elige el hábito incorrecto, simplemente significa que eligió un hábito muy difícil. Cuando un hábito es fácil, las probabilidades de éxito son más altas. Cuando eres exitoso, es más fácil que te sientas satisfecho.
En un momento dado, tienes que asegurarte de que estás participando en el juego correcto para tus habilidades. ¿Cómo te das cuenta de eso? El método más común es el de prueba y error, pero no tenemos tanto tiempo para probar todas las posibilidades, por lo cual hay una manera efectiva de manejar este enigma, y es conocida como intercambio de exploración y explotación.
El período de exploración consiste en probar varias posibilidades, otro secreto para maximizar tus posibilidades de éxito conlleva investigar una amplia variedad de ideas y hacer pruebas con una amplia red de usuarios. Después de este período de exploración cambia tu enfoque y dirígelo hacia la mejor solución que encuentres – pero sigue experimentando y probando ocasionalmente. El balance apropiado depende de si estás ganando o perdiendo. Si actualmente estás ganando, sigue explotando y explotando la misma opción. Si actualmente estás perdiendo, sigue explorando y explorando en busca de otra opción.
A largo plazo, probablemente sea más efectivo trabajar entre 80% y 90% del tiempo en la estrategia que parece producir los mejores resultados, y seguir explorando durante el 10% y el 20% del tiempo restante.
Las preguntas que te puedes hacer para reducir la brecha entre los hábitos y las áreas que serán más satisfactorias para ti son:
¿Qué me parece divertido a mí, pero funciona para otros? El trabajo que te lastima menos de lo que lastima a otros es el trabajo para el que estás hecho.
¿Qué me hace perder la noción del tiempo? La fluidez es el estado mental en el que entras cuando estás enfocado en la tarea que estás realizando, que el resto del mundo se desvanece.
¿Dónde encuentro recompensas mayores que el promedio de las personas? Constantemente nos comparamos con otras personas y es más probable que una conducta sea satisfactoria cuando la comparación sea a nuestro favor.
¿Qué se me da de manera natural?
Permítete los sentimientos de compromiso y gozo cuando te sientas realmente vivo y te sienta realmente tú. Cuando te sientas auténtico y genuino sabrás que estás en la dirección correcta.
Cuando no puedas ganar por ser mejor, puedes ganar por ser diferente. Al combinar tus habilidades, reduces la cantidad de competencia, lo cual hace que sea más fácil destacar.
Cómo obtener lo mejor de tus genes
Nuestros genes no eliminan la necesidad de trabajar duro. Solamente lo hacen más claro. Nos indican a qué debemos dedicar el trabajo duro y el esfuerzo. Una vez que descubrimos nuestras fortalezas, sabemos dónde invertir nuestro tiempo y energía.
Entre mejor comprendemos nuestra naturaleza, mejor es la estrategia que podemos diseñar.
La regla de ricitos de oro: cómo mantenerte motivado en la vida y el trabajo
La Regla de Ricitos de Oro es otra de las tácticas avanzadas para maximizar tus posibilidades de éxito, y establece que los humanos experimentamos los niveles más altos de motivación cuando al trabajar en alguna tarea, esa tarea está en el límite de nuestras habilidades actuales. No demasiado difícil. No demasiado sencilla. Solo lo justo.
Cuando estás empezando un nuevo hábito, es importante mantener la conducta tan fácil como sea posible para que pueda mantenerlo incluso si las condiciones no son perfectas.
Una vez que un hábito se ha establecido, sin embargo, es importante seguir avanzando de maneras pequeñas. Estos pequeños avances y retos te mantienen involucrado. Y si logras alcanzar la Zona de Ricitos de Oro, puedes lograr el estado de flujo (es la experiencia de estar “en la zona”
¿Cómo mantenerte enfocado cuando te aburres trabajando en tus metas?
La gente exitosa también siente la misma clase de falta de motivación que el resto de la gente. La diferencia está en que ellos encuentran la manera de seguir adelante a pesar de sus sentimientos de aburrimiento.
La mayor amenaza del éxito no es el fracaso sino el aburrimiento. Nos aburrimos de nuestros hábitos porque dejan de fascinarnos, por lo cual buscamos novedad y cambiamos hacia una nueva estrategia. De ahí que es importante buscar recompensas variables, que provoquen una descarga muy alta de dopamina, que realzan los recuerdos en la memoras y aceleran la formación de un hábito.
Si estás interesado en un hábitos de antemano, trabajar en desafíos de dificultad manejable es una buena manera de mantener las cosas interesantes.
Para alcanzar resultados destacados, se debe seguir adelante cuando lo que tienes que hacer te resulte fastidioso o doloroso o desgastante, es lo que hace la diferencia entre los profesionales y los aficionados.
La única manera de volverse excelente es mantenerse perpetuamente fascinado con repetir la misma acción una y otra vez. Te tienes que enamorar del aburrimiento.
El inconveniente de crear nuevos hábitos
Los hábitos crean el fundamento de la maestría. El secreto para maximizar tus posibilidades de éxito implica que en cualquier actividad y labor, cuando aprendes los movimientos básicos puedes desempeñarlos sin pensar, entonces estás libre para poner atención a detalles más avanzados. De esta manera los hábitos se convierten en la columna vertebral de toda búsqueda de excelencia.
Entre menos energía uses en decisiones que son triviales, más energía puedes dedicar a lo que es realmente importante.
Sin embargo, cuando quieres maximizar tu potencial y logras niveles de desempeño muy elevados, necesitas un método matizado. No puedes repetir algo ciegamente y esperar convertirte en excepcional. Los hábitos son necesarios, pero no bastan para alcanzar la maestría. Lo que necesitas es una combinación de hábitos automáticos y práctica deliberada.
Hábitos + Práctica deliberada = Maestría
La maestría es el proceso de estrechar tu concentración y dirigirla hacia un pequeño elemento necesario para el éxito. Y en repetir esa acción hasta que hayas internalizado esa habilidad, para luego usar ese nuevo hábito como fundamento para avanzar hacia la siguiente frontera de tu desarrollo personal. Cada hábito deja al descubierto el siguiente nivel de desempeño. Es un ciclo interminable.
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¿Cómo revisar tus hábitos y hacer ajustes?
otra de las tácticas avanzadas para maximizar tus posibilidades de éxito implican mantener un esfuerzo es la cosa más importante en cualquier empresa. La manera de ser exitoso es aprender cómo hacer las cosas correctamente y luego hacerlas de la misma manera todas las veces.
La reflexión y la revisión habilitan la mejora a largo plazo de todos los hábitos porque te hacen consciente de tus errores y te ayudan a considerar diversos caminos para lograr una mejora.
Sé de ejecutivos que llevan un “diario de decisiones”, donde registran las más importantes decisiones que toman en un período de tiempo, anotando las razones por las cuales las tomaron y los resultados que obtuvieron. Por tanto, si no se dan los resultados esperados, tú no quieres seguir practicando un hábito si se ha vuelto poco efectivo.
Pregúntate:
- ¿Qué salió bien?
- ¿Qué no salió bien?
- ¿Qué aprendí?
¿Cómo romper con las creencias que te frenan?
Al principio, repetir un hábito es esencial para construir evidencia de tu identidad deseada, sin embargo, esas mismas creencias pueden frenarte e impedir que alcances el siguiente nivel de crecimiento. Entre más nos apegamos a una identidad, más difícil se vuelve crecer más allá de ella.
La vida está cambiando constantemente, así que necesitas verificar periódicamente para ver si tus viejos hábitos y creencias todavía te sirven.
La falta de conciencia de uno mismo es un veneno. La reflexión y la revisión son el antídoto.
Conclusión
El santo grial del cambio de hábitos no es un 1% de mejora, sino mil, las tácticas avanzadas para maximizar tus posibilidades de éxito son un cúmulo de hábitos atómicos en pila, cada uno de los cuales es una unidad fundamental de todo el sistema.
Algunas veces un hábito será difícil de recordar y, entonces, necesitarás hacerlo obvio. Otras veces no sentirás deseos de empezar a realizar tu hábito y tendrás que hacerlo atractivo. En muchos casos, pensarás que tu hábito es muy complicado y tendrás que hacerlo sencillo. Y algunas veces, no tendrás deseos de mantener tu hábito, así que tendrás que hacerlo satisfactorio.
El secreto para obtener resultados que duren consiste en nunca dejar de hacer mejoras. Es notable lo que puedes construir si no te detienes. El negocio que puedes construir si no dejas de trabajar. El cuerpo que puedes llegar a tener si no dejas de entrenar. El conocimiento que puedes adquirir si no dejas de aprender. Es notable la fortuna que puedes llegar a amasar si no dejas de ahorrar. Son notables las amistades que puedes construir si no dejas de preocuparte por los demás. Los pequeños hábitos se suman. Los pequeños hábitos se componen.
Este es el poder de los hábitos atómicos. Pequeños cambios. Resultados notables.